miércoles, 26 de octubre de 2016

Haikus de otoño

Durante dos días hemos estado trabajando con haikus. Si miras en este enlace se pueden ver las actividades que utlizamos para analizar sus características. También hemos visto haikus de Borges y Benedetti.
Finalmente, usando el otoño como tema central, los alumnos han escrito varios haikus, los cuales han escrito en hojas para colgarlas en el árbol del patio.

Mañana y niebla.
Con miedo de Halloween.
Árboles siniestros.

Oscura noche.
Lloviendo a mares grandes.
Solas las calles.

El viento frío.
Árboles secos solos.
Castaña ardiente.
Nuria

El cielo brilla.
Lucen las hojas verdes
en las cascadas.

La gente llora
Y las cascadas lucen
Por la lluvia.
Alba Espinosa

Caen las hojas.
Llegan los caracoles.
Juegan y comen.

Otoño oculto.
Espeluznante niebla.
Calles pintadas.

Cae el otoño.
No para de llover.
Suben los ríos.
Javier

Llega el otoño.
Soleado es el día.
Hojas mojadas.
Alba Montes

Erizos rojos.
Camuflados en rosas.
Pinchan las púas.
Isaac

Llega el otoño.
Está lloviendo mucho.
Pájaros cantan.
Álvaro

Hojas caídas.
Las cascadas ruidosas.
Lugar tranquilo.

Oscura noche.
Farolas encendidas.
Frío terrible.
Almudena

Haikus

Actividad 1: ¿Qué es un haiku?
El haiku es un género poético japonés, que ha sido muy imitado en castellano y otras lenguas europeas. El haiku interesó mucho a poetas españoles como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca. He aquí algunos ejemplos clásicos de haiku:

Lluvia de anoche,
cubierta esta mañana
por la hojarasca.
Sogui
La rama seca
con un cuervo posado.
Tarde de otoño.
Bashó
Nace el otoño.
Se deslizan las nubes
y se ve el viento.
Chora
Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido del agua.
Bashó
Acá y allá
escuchan la cascada,
jóvenes yerbas.
Buson
Montes lejanos
refleja la pupila
de la libélula.
Issa

Estos ejemplos de haiku te van a servir para observar algunas de las características de este género poético.
  • Versificación. El haiku está compuesto por tres versos. ¿Cuántas sílabas tiene cada uno?

Número de sílabas
Primer verso

Segundo verso

Tercer verso


(A los versos terminados en palabra aguda has de añadirle una sílaba más. Y a los que terminan en palabras esdrújulas, restarle una sílaba. También hay que tener en cuenta las sinalefas, es decir, la fusión de la vocal final de una palabra y la vocal inicial de la palabra siguiente).
  • Contenido. Anota en esta tabla las características que observes en los ejemplos de haiku que has leído:

No
Son poemas narrativos: se cuentan hechos que suceden.


Son poemas en los que se describe algún aspecto de la realidad.


Suelen tener como tema la naturaleza.


El personaje poético habla directamente de sus sentimientos.


El poema sugiere más de lo que dice.


  • Lenguaje utilizado. En cada poema rodea los sustantivos, subraya los verbos y recuadra los adjetivos. Después, rellena esta tabla:

No
Predominan los verbos.


Predominan los adjetivos.


Predominan los sustantivos.


Los verbos suelen presentar la forma de participio.


Los verbos están en tiempo pasado.



Actividad 2. Descubrir los dos polos del haiku
Otra característica del haiku que es más difícil de percibir consiste en la tensión que se produce entre dos polos del poema. Por ejemplo, en

Montes lejanos
refleja la pupila
de la libélula.

entran en relación dos elementos:
  • Los montes que se alzan a lo lejos.
  • El ojo de la libélula, donde se reflejan los montes.
Contrasta, de este modo, la enormidad de los montes y lo diminuto del ojo de la libélula; lo lejano y lo próximo; lo inanimado y lo animado.

Busca en estos haikus clásicos los elementos que entran en tensión y explica la relación entre estos elementos y su oposición o contraste si lo hay.

Sobre la campana del templo
posada, dormida
¡una mariposa!
Yosa Buson
Un aguacero.
Se agarran a las yerbas
los gorriones.
Yosa Buson
El cuervo horrible
¡qué hermoso esta mañana
sobre la nieve!
Matsuo Basho







Actividad 3. Escribe tú. Usa todo lo que has aprendido y escribe cuantos haikus se te ocurran sobre el otoño en tu cuaderno. Pon el que más te guste aquí:

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lunes, 10 de octubre de 2016

Autorretratos de cuarto

A partir del "poema" de Pablo Neruda y con las directrices que se pueden ver en la actividad Autorretrato de este mismo blog, los alumnos han escrito estos poemas, que no tienen desperdicio:

Soy un oso achuchón
y achuchable,
una flor colorida,
una pandereta,
una perozosa,
un oso panda.
Siempre soy modelo,
como poco,
tengo las piernas largas,
me atrevo a salir al teatro,
bailo y canto
como una cantante,
agradecida de mi casa,
buena, educada
y loca de remate.

Alba R. 4ºC

Soy bueno
porque
nunca me escapo.
Yo
hago muchos 
amigos.
Tengo olfato fino
como un perro porque
te quiero
llegar a oler.
Soy un
águila.
Soy rápido 
como un 
rayo.
Siempre soy
educado
en casa.
Nunca lloro 
por perder.
Soy valiente porque
me atrevo a todo,
como escribir
este poema.

Javier 4ºC

Soy divertida como 
un delfín, generosa
como una flor,
simpática
como una mariposa,
charlatana como
un grillo, alta como
un roble porque me
gustan las alturas,
morena como el chocolate
porque me gusta ser
diferente, tengo las 
piernas largas como 
un avestruz porque
así es más fácil 
dar patadas a mi
hermano, guapa como
una rosa porque me 
da la gana, delgada como un
palillo de dientes porque 
como poquísimo, tengo los
pies cortos como
un bebé porque soy así,
siempre voy a la moda
como una modelo
porque sí.

Alba M. 4ºC

Me gusta ser generoso,
como un caniche,
para tener amigos.
Soy tímido, como un murciélago,
porque no me gusta salir a la pizarra.
Soy alto, para ser grande, para 
alcanzarte.
Soy rápido, como una liebre, para 
ganarte.

Hugo 4ºC

Autorretrato

Lee este poema del escritor chileno Pablo Neruda. Puedes leer otros autorretratos de escritores famosos en este enlace.

Ahora, haz tu propio autorretrato en tu cuaderno. Primero sigue estos pasos:
  • Señala tus rasgos de carácter y de aspecto físico, ya los consideres positivos o negativos.
  • Deja que tu compañero añada algún rasgo más.
  • En la segunda columna busca algo que se parezca al rasgo que tú has puesto.
  • En la tercera, explica por qué eres así, algo que lo demuestre.

rasgos
como…
porque…
Carácter
Ej.: dulce
como el algodón de azúcar
porque siempre sonrío a los demás
aspecto físico








martes, 4 de octubre de 2016

La línea colorida

Las líneas de la mano
De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase, salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hacia el codo y con un último esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha, que en ese instante empieza a cerrarse sobre la culata de una pistola.
“Historias de cronopios y de famas”. Julio Cortázar

     Un día un niño dibujó una línea de colores. El niño se hizo mayor y tiró el dibujo en un barril de residuos tóxicos.
La línea salió del barril y empezó a correr como si no hubiese mañana. Se chocaba con farolas, con coches y con muros mientras se tirabas pedos arcoiris y cantaba miau, miau. Hasta que encontró a su dueño y le pegó un capón por haberle abandonado.
Adrián 4ºC

Las líneas de la mano


     De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase, salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hacia el codo y con un último esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha, que en ese instante empieza a cerrarse sobre la culata de una pistola.
“Historias de cronopios y de famas”. Julio Cortázar

Escribe un cuento en el que una línea cobra vida y empieza a viajar. Antes de escribir puedes plantearte todas estas cosas:
  • ¿De dónde sale o se escapa? ¿A dónde quiere ir? ¿Por qué?
  • Como cobra vida puedes darle rasgos de carácter: malvada, divertida, inteligente,…
  • También puedes atribuirle rasgos físicos: de colores que cambian, diferentes grosores, cómo se mueve…