jueves, 23 de marzo de 2017

21/3. Día del Síndrome de Down y Día de la Poesía

Este pasado martes 21 de marzo nos hemos unido a la iniciativa de llevar un calcetín de cada color para celebrar el Día Mundial del Síndrome de Down, cuya lema rezaba "Diferentes pero iguales". Como también se celebraba el Día Mundial de la Poesía hemos escrito poemas a partir de dicho lema. 
Antes de empezar a escribir hemos hecho un esquema en donde hemos ido anotando qué cosas podemos hacer, sentir, llevar,... para que ser diferentes sea divertido. Aquí algunos resultados:

Ser diferente es divertido

Ser  diferente
es divertido,
Puedo llevar una regla
de collar.
Puedo estar feliz cuando
me vacunan.
Puedo sujetar el martillo
con los pies.

Ser diferente
es divertido,
Puedo echarme
cuarentaicinco botes de lata
en la cabeza.
Puedo estar feliz cuando  el maestro
manda muchos deberes.
Puedo tener orejas
 en el culo.

Porque ser diferente es divertido.

Ser diferente es divertido

Puedo hacer dibujos 
con los pies,
sentir asco cuando
estemos en
Halloween,
llevar ropa 
de persona mayor.

Puedo llevar
los zapatos en las
orejas 
y los cascos 
en mis pies,
sentirme alto
cuando sea 
una hormiga,
perder una carrera.

Puedo sentir alegría
cuando un compañero
de clase
se valya del
cole,
ponerme anillos en 
mis pies,
llevar su coche viejo y oxidado
a una casa de lujo.

Porque ser diferente es divertido.

Ser diferente es divertido

Ser diferente es divertido
Puedo cambiarme el nombre
Con el de una amiga, tener miedo
Cuando me cuenten un chiste, hacer
un dibujo con mi goma.

Ser diferente es divertido
Puedo cambiarme la voz
con la de un extraterrestre,
sentir tristeza cuando gane
un premio, maquillarme
con cloro.
Porque ser diferente es divertido.
Puedo hablar del revés,
Llorar cuando me abrazan,
bañarme sin agua,

porque ser diferente es divertido.
Puedo ponerme la cabeza en los pies,
reír cuando me caigo ,colorear sin colores,…

Porque ser diferente es divertido.

Ser diferente es divertido

Ser diferente es divertido.
Puedo llevar el pelo 
de colores,
sentir miedo
cuando la pizza
está mala,
escribir con
la letra de
 otro compañero.

Puedo llevar una 
pizarra en la mochila,
hacer trenzas 
en los pelos de la piel,
sentirme valiente cuando
estoy muy
alto.

Puedo llevar 
cuatro cartucheras,
sentir tristeza 
al ganar
una carrera,
beber agua por
mis ojos.

Porque ser diferente es divertido.

miércoles, 22 de febrero de 2017

¡Otra vez aquí las golondrinas!

A partir de la actividad "Los clásicos bajan a la calle", que puedes ver en este mismo blog los alumnos han realizado estas fantásticas creaciones:

Rima LIII

Ya están otra vez las pirracas
en el balcón.
Me cago en la leche,
que se estampan en los cristales.

Las que se paran echan una mirá
a tu careto porque eres mu bonita, chochi.
Si hasta se aprenden tu nombre.
Ya no vas a ver ni una pluma de esas.

Cucha, las madreselvas
las vamos a tener que cortar
porque crecen
a más no poder.

Ya no vamos a ver más
las gotas caer.
Es un muermo.

Tía, seguro que escucharás
unas palabras preciosas.
Pero nadie te va a querémá que yo,
como que me llamo Yoni.

Adrián

(Especial atención a esta reinterpretación. Dos alumnas, por iniciativa propia, decidieron hacer una estrofa cada una, de forma alternativa a modo de conversación. El resultado es estupendo).

Chica, las golondrinas
hacen sus nidos en mi balcón, ¿vale?
Me mondo cuando golpean
la ventanita.

Claro que sí, guapi.
Pero aquellas que se paran a ver
el romance que tenemos
no volverán nunca, ¿vale, guapi?

Y las madreselvas
crecen por la tapia,
y no dejan de salirle flores
y se abren por la tarde.

Claro que sí, guapi.
Pero aquellas gotas que cuando las mirábamos,
o sea, hello, temblaban, ¿sabes?,
esas no volverán, ¿vale?, ¿vale?, ¿vale?

Sí, chica, pero sí volverán
las palabras de amor
a mis oídos y mi corazón
volverá a latir.

Sí, pero como yo te he amado
nadie te volverá a amar.
Bye, bye, babie.

Alba R. y Ángela

O sea, las golondrinas volverán
a hacer sus nidos en tu balcón, ¿vale?
Y golpearán los cristales
con las alas, ¿sabes?

O sea, pero las golondrinas
que se paraban a mirarnos
esas ya no vuelven, tía.

Tía, las tupidas madreselvas
volverán a crecer en tu jardín, ¿vale?
y sus flores serán muy bonitas, ¿sabes?

O sea, las gotas que mirábamos
caer de las flores,
esas no volverán, tía.

Volverás a escuchar
palabras románticas
y tu corazón volverá
a latir, o sea.

Pero como yo te he querido
nadie te querrá, ¿sabes, tía?

Jacob

Rima XXX

O sea, estás a puntito de llorar, ¿vale?
Y yo iba a pedirte perdón, ¿vale, tía?
Orgullosita, callaste tu llanto, o sea, hello.
Y la frase en mi boquita expiró, ¿vale?

Yo voy por un caminito y mi pijita, por otro.
Pero ¿por qué me callé?
Y ¿por qué no lloró ella? O sea, ¿no?

Ángela, Alba R., Kevin y Álvaro

Rima XLIV

No finjas que te ríes a carcajás
porque en los zojos veo
que vas a llorar.

¡Llora, que no pasa ná!
Ladra que me quisiste.
Que yo soy un macho
Y también lloro.

Alba M., Hugo, Isaac y Javier

Los clásicos bajan a la calle

Aprovechando que se acerca el día de Andalucía vamos a realizar una actividad muy divertida en torno a Gustavo Adolfo Bécquer, poeta sevillano del Romanticismo. Lee esta ficha y luego realiza las actividades:
La clase está dividida en seis grupos, de forma que a cada una le corresponde una de las rimas de Bécquer:

RIMA XIII

Tu pupila es azul y, cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y, cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

RIMA XXII

¿Cómo vive esa rosa que has prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en el mundo
junto al volcán la flor.

RIMA XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?

RIMA XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

RIMA XLIV

Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten con los ojos?

¡Llora! No te avergüences
de confesar que me quisiste un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.

RIMA LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!
  1. Lectura e interpretación. Leed el poema que os haya correspondido y escribid, individualmente, de qué trata o el mensaje que pretende dar. Podéis usar un diccionario.
  2. Puesta en común de la interpretación. Cada componente del grupo mostrará a sus compañeros su interpretación personal para llegar a un acuerdo sobre el contenido del texto.
  3. Traducción. Se trata de acercar el texto original a la época actual, cambiando las palabras y expresiones que resulten lejanas o extrañas por otras más familiares.
  4. Re-construcción. Ahora se trata de dar otras versiones del propio texto: como se diría de forma cursi, pija, barriobajera, con muletillas de moda, etc.

martes, 14 de febrero de 2017

Aquel día, aquel viaje, aquella experiencia

A partir de la acitividad de "El fuego en la memoria", que en este mismo blog puedes ver, los alumnos han realizado estas creaciones.

Entre rocas y mocos

Tenía tres años cuando fui a mi primer viaje, según me cuentan mis padres. No creo que me emocionase mucho; era muy pequeña.
Mi padre y mi madre prepararon la mochila. Era azul, con muchos bolsillos. En el más grande estaban las botellas de agua y muchos gusanitos, y en los bolsillos que quedaban, lo imprescindible.
Nos fuimos en coche. Cuando llegué vi muchas piedras. Sin pensar nada me monté en ellas. Estaba un poco resfriada y, mientras subía, se me caían los mocos, pero no podía limpiármelos porque tenía las manos ocupadas. Debía haberme sonado antes de subir. Aprendí que es mejor prevenir que curar.

Celia

Cuando fui a la playa

El día antes de ir a la playa, por la noche no podía dormir nada porque estaba muy nervioso. El día que fui a la playa, por la mañana comí un montón para tener fuerzas. Cuando estaba en la playa me fui con mis primos a jugar en el mar. Tenía mucha sed y mis primos me dijeron que fuera a beber agua, pero no les eché cuenta y como tenía cuatro años y era muy pequeño bebí  agua del mar. Estaba muy salado, así que tuve que ir a la sombrilla a beber agua. Como iba corriendo, me tropecé y me di con la sombrilla. La sombrilla se cayó para atrás y le dio a una mujer. Cuando bebí agua le pedí disculpas a la mujer, y mi padre me dijo que tuviera más cuidado para no caerme. Yo no le eché cuenta y salí corriendo, me enganché la pierna con un alga y me caí y me llené la boca de tierra. Me fui al mar y estuve por fin tranquilo jugando. Aprendí que debería echarle cuenta a los más grandes que yo.

Jacob

El viaje a Disneyland París

Eran las  siete la mañana, me despertaron de un profundo sueño y nos fuimos al aeropuerto de Sevilla y nos montamos por primera vez en un avión mi hermano y  yo. Cuando llegamos eran las siete y media de la tarde. Entonces fuimos a dar un paseo y a cenar. Cuando terminamos de cenar nos fuimos al hotel a dormir. Al día siguiente me desperté a las nueve de la mañana para insistirle a mi mamá que me disfrazara de princesa pero me dijo que me pusiera mis orejas de Minnie Mouse y después, es decir, por la tarde me disfrazaría de princesa. Fuimos al laberinto de Alicia en el país de las maravillas. Allí me encontré con Ángela y le dije que si se venía a montarse en el laberinto. Cuando entramos nos soltamos de la mano y nos perdimos. Entonces nos pusimos a gritar. Para encontrar a Ángela le dije que se quedara quieta y me indicase dónde estaba. Cuando la encontré estaba enredada en una liana de una flor piraña de mentira, entonces tiré de la liana y ella se cayó encima de mí. Después le dije que después de almorzar quedábamos en la parte del oeste. Allí Ángela y yo nos montamos en una montaña rusa, terminó y salí llorando pero Ángela salió riéndose. Después fuimos a la casa del terror y terminó y también salí llorando pero, como siempre, Ángela salió riéndose. Caí en la cuenta de que era mentira todo y que no hay que tener miedo porque además de que estaba feliz porque estaba con mi amiga, aprendí que es mejor aprovechar la amistad que tener que llorar.

Alba R.

Con mis primos

Con cinco años fui a Mijas con mis primos y mis primas. Yo, antes de salir, me peleé con mi prima porque yo en el coche quería ir al lado de la ventanilla. Pero en el hotel dejé de pelearme con ellos. Yo estaba orgulloso porque estaba disfrutando el viaje. Cuando llegué recuerdo que me tiré a la piscina, pero gracias a Dios no me pasó nada. Cuando fuimos a la playa yo estaba merendando al lado de la sombrilla y sin querer quité el palo. La sombrilla salió volando y le dio a una mujer que estaba en el mar. Cuando nos fuimos al hotel a comer yo me monté en el ascensor y me perdí por las plantas. Fui un poquito travieso pero me lo pasé muy bien. Aprendí que para ser feliz hay que ser un poquito malo.

Fran

Viaje a Almuñécar

Un día, no hace mucho, estaba con mi hermano y con mis padres, también venían unos amigos. Ese día nos íbamos a Almuñécar. Estaba muy contenta y, al mismo tiempo, nerviosa porque no sabía lo que me iba a encontrar. Llegamos a un hotel que era grandísimo, pero lo malo era que había muchas escaleras. Nos fuimos a comer a un restaurante y yo estaba emocionada. Al terminar de comer nos fuimos a la piscina y la niña que venía conmigo me dijo que no se quería meter. Estaba sentada al borde de la piscina y sin que se diese cuenta la tiré. Cuando pasó un rato me lo hizo ella a mí. Aprendí que no debo hacer a nadie lo que no quiera que me hagan mí.

Alba E.

Viaje a Galicia

Hace dos años fui a Galicia con mis hermanos, mis padres y mis amigos de Cañada de Rosal. Nos fuimos a las tantas de la noche hacia Galicia. Yo quería llegar a Sevilla despierto, pero como era muy de noche no sé si llegué. Yo creo que sí, aunque tenía muuuuuuuucho sueño.
Estaba muy nervioso, así que no dormí apenas. Amaneciendo paramos en una cafetería, que al lado tenía un parque. Mis amigas, mis hermanos y yo desayunamos muy deprisa para irnos a jugar. A mi amiga Ángela le entró hipo y nosotros nos empezamos a reír.
Luego llegamos a Galicia y nos perdimos. Entonces, llamamos a la encargada del hotel y al final llegamos porque nos guio.
Fue entonces cuando aprendí que, aunque no quiera dormir, mi cuerpo necesita descanso porque cuando llegamos al hotel iba directo a la cama; pero no podía porque tenía que ayudar con las maletas.

Javier

Mi primera carrera

Yo tenía seis años. Iba a participar en una carrera. Estaba nervioso. Fui con mis padres. La carrera comenzó e iba el cuarto pero me tiraron y quedé el décimo. Estaba enfadado y triste. No hablé durante un buen rato, pero me tranquilicé y vi a alguien que quedó el último y estaba feliz. En ese momento aprendí que da igual perder o ganar, que lo importante es participar.

Álvaro

lunes, 13 de febrero de 2017

El fuego en la memoria

Aunque todavía sois jóvenes, seguro que tenéis un montón de recuerdos. Seguro, también que alguno de ellos lo recordaréis como si fuese ayer y lo consideráis muy importante en vuestras vidas. Lee esta ficha y luego escribe.
Busca por tus cajones secretos algún objeto que guardes hace tiempo o alguna foto que tenga algunos años. Cuenta qué pasó aquel día, añadiendo tus sensaciones y emociones que viviste. Añade, además, alguna reflexión final o algo que aprendiste aquel día.

viernes, 10 de febrero de 2017

Receta de autor

Imagina que eres el mejor cocinero del mundo. Tan bueno que puedes hacer cualquier receta más allá del arte culinario. Lee la ficha y luego escribe.


¿Serías capaz de...

  • ...elaborar una receta para ahogar las penas? 
  • ¿Y para matar el aburrimiento?
  • ¿Y para no quedarte sin recreo?
  • ¿Quizás para robar una sonrisa?

Receta para no quedarte sin recreo


Receta para no quedarse sin recreo

Ingredientes:
  • 100 g de cara de bueno.
  • 50 g de súplicas al maestro.
  • 2 palas de lágrimas.
  • 1kg de novia.
Proceso:
Hacemos un pastel con los 100 g de cara de bueno, los 50 g de súplicas y dos palas de lágrimas. Lo metemos en el horno durante una hora y se lo damos al maestro. Si no le convence, le damos el kilogramo de novia para que esté entretenido y, sin que me vea, me voy al recreo.

Zumo para no quedarte sin recreo

Ingredientes:
  • 75 l de deberes.
  • 3 kg de hola, maestro, ¿qué hago?
  • 5 minutos de carita buena.
  • 1 hoja de ponte a jugar.
  • 2 dientes de llorar lágrimas de cocodrilo.
Duración: 4 horas.

Proceso:
En una botella se meten 75 l de deberes. Los metes 20 minutos en el horno. Luego se meten 3 kg de hola, maestro, ¿qué hago? junto con 5 minutos de carita buena. Más tarde mezcla una hoja de ponte a jugar. A continuación, el maestro te dirá que no sales al recreo. Por último remueve los dos dientes de lágrimas de cocodrilo. El zumo ya estará listo y el maestro te perdonará.

Receta para no quedarme sin recreo

Ingredientes:
  • Una pizca de cara bonita.
  • 100 g de súplicas.
  • 20 l de lágrimas.
  • 1 unidad de cara de bebé.
  • 1 l de diálogo.
Tiempo de elaboración: Según sea el maestro.

Proceso:

Cogeremos la pizca de cara bonita y la echaremos en una bandeja de horno grande. Le echaremos 100 g de súplicas. Ten cuidado: si no le parece bien, el maestro puede explotar. Si no explota lo removemos. A continuación lo metemos en el frigorífico. Por otro lado echamos en una sartén una unidad de cara de bebé y un litro de diálogo y ya tenemos la comida.

Magdalena explosiva para robar una sonrisa

Ingredientes:
  • 200 g de maldad.
  • Polvo de hada.
  • 1 kg de sonrisas explosivas.
  • 1 l de lágrimas de la víctima.
  • Papel para envolver mojado en palabrotas.
  • Lacasitos detectores de saliva.
  • Agua.
Tiempo de elaboración: 5 minutos.

Proceso:
Primero cogemos un cuenco y echamos los 200 g de maldad y los mezclamos durante unos minutos con el kilo de sonrisas y el litro de lágrimas. Tiene que estar muy bien mezclado. Cuando terminemos de remover echamos el polvo de hadas mientras decimos lo que queremos que pase. Luego cogemos un molde para cupcakes y ponemos el papel para envolver mojado en palabrotas y echamos la masa en el molde. Después lo dejamos en el horno durante dos minutos y cuando esté lo sacamos y lo dejamos en la encimera. Mientras metemos los lacasitos en una olla con agua hirviendo para que se derritan. Después los metemos en una fiambrera y los ponemos en el frigorífico durante un minuto. A continuación los echamos en una manga pastelera y decoramos las magdalenas. Ya están listas para dárselas a tu víctima. Cuando se las meta en la boca ocurrirá lo que deseamos. Luego explotará y nos partiremos de risa.

Receta para robar una sonrisa

Ingredientes:
  • Una pizca de sal picante.
  • 40 g de azúcar quita-sonrisas.
  • 50 l de aceite resbaladizo.
  • 8 g de pañuelos.
  • 1 unidad de persona con mocos.
Duración: 30 minutos.

Proceso:
Coges un cuenco y echas solo 20 g de azúcar quita-sonrisas y 30 g de aceite resbaladizo y lo bates todo. Segundo, cuando todo esté batido, echas una pizca de sal picante. Luego coges el aceite resbaladizo y los otros 20 g de azúcar quita-sonrisas y se lo echas al pañuelo con la mezcla. Después llamas a la persona con mocos y le ofreces el pañuelo. Cuando sonría para darte las gracias y se suene después los mocos se le pegará la sonrisa al pañuelo y ya tendrás la sonrisa robada.

lunes, 30 de enero de 2017

Es tiempo de cambiar

De las muchas canciones que se pueden usar para celebrar el Día de la Paz, “Es tiempo de cambiar”, de Juanes es una que da mucho juego. Entender la letra da lugar a un debate muy fructífero, pero lo mejor viene si usamos su estribillo para escribir poemas nuevos.
En primer lugar hemos hablado de la diferencia entre sustantivos abstractos y concretos. Cada equipo ha escrito en un folio las palabras odio y amor. Luego han escrito alrededor de cada una todos los sustantivos que se les ocurriesen relacionados con ellos.
Finalmente, usando como verso inicial “Es tiempo de cambiar” han ido escogiendo palabras de uno y otro lado para escribir poemas.

Es tiempo de cambiar
el insulto por el perdón
la pistola por el beso
pegar por abrazar
el cuchillo por el corazón
las balas por peluches
la navaja por flores
un matón por Cupido
el rugido por la risa
la patada por besar
la violencia por la ayuda
y las bombas por bombones.

Es tiempo de cambiar
un pellizco por un helado
un puñetazo por un abrazo
un codazo por un regalo
un insoportable por el perdonable
la oscuridad por la luz
los ladrones por las flores
un adiós por un hola.

Es tiempo de cambiar
el cuchillo por la rosa.
Es tiempo de cambiar
la bomba por un regalo.
Es tiempo de cambiar
unas piedras por un peluche
Es tiempo de cambiar
cristales por anillos.
Es tiempo de cambiar
una patada por un abrazo.

Es tiempo de cambiar
una zancadilla por un beso.
Es tiempo de cambiar
un empujón por un abrazo.
Es tiempo de sacar
los cristales de tu piel.
Es tiempo de cambiar
las guerras por la paz.
Es tiempo de cambiar
las balas por cosquillas.
Es tiempo de cambiar

la lluvia por el sol.

Bajo el mismo sol

Con motivo de la celebración del Día de la Paz hemos aprovechado la canción con la que se ha trabajado en el centro “Bajo el mismo sol”, de Álvaro Soler, para escribir poemas poniendo énfasis en el uso de la metáfora.

Tras escuchar la canción y realizar actividades de comprensión lectora nos hemos quedado con la idea que da título a la misma: “todos estamos bajo un mismo sol”. Una vez se ha llegado a la conclusión de que es una forma de decir que todos somos iguales se les ha planteado a los alumnos que busquen otra forma de expresar dicha idea. Una vez que cada uno ha escrito la suya, se han puesto de acuerdo con sus compañeros de mesa (grupos de 4) para escribir un poema junto con un dibujo identificativo.